La importancia de resolver un aborto

Una de cada cinco mujeres, tendrá un aborto espontaneo a lo largo de su vida. A partir de los 35 años, el porcentaje es de una por cada cuatro y a medida que la mujer cumple años, el porcentaje aumenta un poco más.

Un aborto, no deja de ser un duelo, una pérdida, una falta. En algunos casos, este duelo se supera de manera natural y sin necesidad de ayuda psicológica. No obstante, hay casos en los que esto no se supera de manera natural y la mujer afectada, así como en ocasiones también sus parejas (no nos olvidemos) necesitan ayuda.

 

Parece que aun cuesta entender en nuestra sociedad que un aborto, suponga un duelo para los padres. ¡Pues lo es! Un bebé no llega a la vida de sus progenitores cuando nace, puede estar en su mente y su corazón incluso antes de ser concebido.

 

Como cualquier otro duelo, este puede provocar en la mamá un gran sentimiento de rabia, tristeza, ansiedad y en este caso en concreto, miedo. Sí miedo, mucho miedo a que vuelva a pasar.

Por otra parte, un sentimiento común es el sentimiento de culpa. Las mujeres llegan a plantarse si han sido ellas las causantes de dicha pérdida. En este caso es bueno explicar que la mayoría de los abortos espontáneos que se dan en el primer trimestre, se deben a errores cromosómicos, no a acciones o malas prácticas que haya podido llevar a cabo la gestante.

 

En caso de encontrarse en una situación como la descrita, es muy recomendable pedir ayuda a un especialista. Además, ya os hablé en otro post sobre la importancia del estrés en el embarazo y gestar un nuevo bebé con ese dolor, no es lo más recomendable ni para la mamá, ni para el bebé.

Por otra parte, es importante resolverlo porque de no superarlo, los síntomas pueden agravarse y esta situación puede provocar un trastorno depresivo si no se trata.

 

Aunque cada vez hay mayor sensibilidad con este tema, aun hay mucho desconocimiento. Parece que el hecho de que puedas volver a concebir, ya es razón suficiente como para superar dicho suceso y animarse. ¡Pues no es tan sencillo!

Y precisamente porque en ocasiones no es tan sencillo, si te encuentras en este momento, te animo a pedir ayuda y espero arrojar un poco de luz diciéndote que se te puede ayudar.

 

Un afectuoso saludo

Marina Ribas, psicóloga.